sábado, 18 de febrero de 2012

Arena y mar

Sin darme cuenta fui dando pasos y me perdí,


ya no distingo la verdad de la mentira, la sinceridad de la hipocresía,


el matiz de tus palabras y las palabras de tus gestos.


Confundo el verbo querer con el verbo amar.


Ya no sé que es juego y que real, que es posible y que es soñar.


Es tan fina la línea que separa la arena del mar...




Cada día un paso más sin saber la dirección,


sin saber cuál es la senda que persigo,


borrando las huellas para olvidar el camino.


Ya no sé si merece la pena descansar,


sentarme a esperar sin saber que llegarás,


cada vez estás más lejos, casi ni te siento.


El viento ya no trae tu aroma,


el mar tiró tu castillo de arena,


parece que el amor me gastó una broma.





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