jueves, 3 de mayo de 2012

Sólo una noche

Son las once de la noche

y la luz de tu cuarto oculta nuestras sombras.

Los dos hablando a corazón abierto,

desnudándonos el alma entre las sábanas.

Aún no sabes que te voy queriendo.


"Se hace tarde, me tengo que marchar"

te digo sin saber por qué.

Asientes, me abrazas y me das las gracias

mientras el mar alcanza el final de tu bata.

No puedo marcharme de aquí,

no si eso significa separarme de ti.


Dime lo que sientes,

pídeme que me quede del ocaso al alba,

que pasemos la noche poniendo trampas al Sol,

parando el tiempo, rejuveneciendo los dos.

Mientras yo te pediré que no me sueltes,

que encendamos una hoguera en la cama

para espantar a los monstruos que nos buscan

en las noches que no hay luz.


Dime lo que sientes, por favor,

que yo siento lo que digo...




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